Noticias 18 de mayo de 2012
Congelar cesantías podría frenar compra de vivienda
Familias destinaron 1,3 billones de pesos de este ahorro a la compra de una vivienda durante el año pasado.
Al menos 650.000 millones de pesos anuales dejarían de destinar las familias colombianas a la compra de una vivienda por cuenta del proyecto gubernamental que busca congelar, en una cuenta especial, el 50 por ciento de las cesantías de los trabajadores para que opere como un seguro de desempleo.
La iniciativa no cayó bien entre los constructores, analistas y algunos funcionarios del Gobierno, que coincidieron en que, sin lugar a dudas, tendrá un efecto negativo sobre la dinámica actual del sector vivienda.
El propio viceministro de Vivienda, Luis Felipe Henao, se mostró en desacuerdo porque “significaría que las personas tendrían que ahorrar más para adquirirla (vivienda) y, en consecuencia, dejarían de lado la compra”.
Además, advirtió inconvenientes para quienes tienen sus cesantías en el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), en la medida en que, con esos recursos, los afiliados pagan año tras año su vivienda. Sin embargo, con la propuesta, el plazo de pago se aumentaría. Al respecto, el viceministro de Empleo y Pensiones, Mauricio Olivera, explicó que, si un trabajador ya tiene comprometidas sus cesantías a largo plazo para deuda hipotecaria, el sistema de subsidio al desempleo no altera ese compromiso financiero. “Si ya las comprometieron, en el momento en que entre en vigencia la norma pueden seguir cumpliendo los pagos.
Noticias 17 mayo de 2012
'Listos $1,4 billones para subsidiar la tasa de interés para créditos de vivienda social'
Bogotá
Al llegar al Ministerio del Interior, lo único que faltaban eran las cajas para completar el panorama de trasteo que se percibe en cada una de las oficinas. Además de su anuncio de construir 100 mil viviendas gratuitas, ya tiene todo unplan para impulsar la actividad edificadora, que incluye no solo subasta de proyectos sino también alianzas público privadas. Vargas confirmó que esta misma semana quedarán aprobados $1,4 billones para continuar subsidiando la tasa de los créditos de vivienda social, vitales para la demanda en este segmento que sigue creciendo.
¿Cuáles son los principales retos frente a la cartera de vivienda?
Yo diría que son de diferente naturaleza. Continuaremos con los macroproyectos y para esto trabajaremos en forma coordinada con el Ministerio de Medio Ambiente para destrabarlos y definir cuáles se pueden hacer y cuáles no para no retardar más su ejecución. También hay que destrabar el programa de agua potable que ya por varios años ha tenido diferentes problemas. Pero yo diría que el primero es continuar apoyando la construcción de Vivienda de Interés Social a través del mecanismo de subsidio a la tasa de interés, de hecho nos proponemos lanzar la fase dos que este año involucrará $1,4 billones.
¿Ya están asegurados estos recursos para VIS?
Si ya están asegurados, el tema se discutirá en el Conpes y haremos el lanzamiento en los próximos días. Continuamos con los subsidios a la tasa porque es un mecanismo eficiente que para el estrato dos, tres y la base del cuatro logren acceder a una vivienda y pueden hacer el cierre financiero.
¿Por qué entregar viviendas gratis?
Lo novedoso del programa de las 100 mil viviendas es que pretende impactar a las familias colombianas que nunca pudieron acceder a este beneficio, en especial las que están en la extrema pobreza que son las que sus ingresos no llegan a los $100 mil mensuales. Personas en esa circunstancia nunca podrían hacer un ahorro programado y menos un crédito y eso es lo novedoso. Si las familias que tienen un salario mínimo necesitan 10 años para lograr un ahorro programado para su vivienda, ni que hablar de aquellas que tienen medio salario mínimo o de aquellas que están en la extrema pobreza que son 1.200.000 hogares.
RSE: oportunidad para superar la brecha
Hace unos años encontré un libro que cambiaría mi vida y percepción en más de un área. Su título, así como el argumento central, sugerían un cambio de visión, de actitud frente a situaciones comunes dentro de la vida profesional y personal de quienes trabajamos con temas de desarrollo social, comunidades en situaciones de vulnerabilidad y similares.
'Bridgingthe Gap' es una expresión que nace de una situación ampliamente conocida por los usuarios del metro en Londres. En diferentes estaciones existe un espacio considerable entre el vagón del tren y la plataforma donde esperan los usuarios, lo que se presenta como un riesgo para el transeúnte descuidado; en respuesta a este hecho se pueden apreciar letreros, señales coloridas y fáciles de identificar que dicen: 'Mindthe Gap', es decir, cuidado con la brecha o atención. Las señales no solucionan el problema per se, más bien están dirigidas a informar a las personas acerca del riesgo latente de caer en el hueco.
De la misma forma, durante años, muchos hemos trabajado desde diferentes organizaciones, disciplinas, sectores, para aportar el propio granito de arena en un escenario social que parece ser bastante complejo y adverso al cambio en el país. De aquí que al sentarse en mesas de trabajo con diferentes actores es posible notar dos tipos de situación principalmente: la primera, un optimismo desenfrenado por los temas en discusión, fundamentados en sentimientos de solidaridad, en la voluntad de personas y organizaciones de participar en la construcción de un mundo mejor para todas y todos. La segunda, una actitud totalmente adversa, impregnada de palabras y sentimientos negativos, de personas que se sienten desilusionadas por haber intentado con todas sus fuerzas lo arriba descrito y haberse estrellado contra el muro de una realidad inmóvil y difícil de superar.
Noticias 09 mayo de 2012
¿Cómo financiar las 100.000 viviendas de Santos?
Hasta el año 2002, todos los proyectos desarrollados por el Estado colombiano se financiaban con recursos de agencias multilaterales o del mercado de capitales foráneo; pensar en ese entonces en poder financiar un proyecto en el mercado local constituía un gran reto, pues el desempeño de los proyectos concesionados estaba en entredicho y generaba todo tipo de desconfianzas en el mercado financiero local.
Hoy en día, otro es el panorama. Colombia está entre los países con mayor capacidad de crecimiento del mundo, se han firmado acuerdos comerciales que eran impensables hace diez años, el mercado de capitales local es uno de los más profundos y líquidos de Latinoamérica, solamente el año pasado se realizaron transacciones en fusiones y adquisiciones por cerca de US$15 billones, la calificación de riesgo país retornó a grado de inversión y se prevén además aumentos futuros en la misma, entre otros. Estas circunstancias han permitido que las compañías y los proyectos colombianos se financien indistintamente en el mercado local y en el internacional.
Es entonces bajo este contexto que el Gobierno anuncia la construcción de 100.000 viviendas que estarán destinadas a población vulnerable, clasificada en pobreza y pobreza extrema. Para cumplir este objetivo, será necesaria la interacción de muchos agentes de la política, la infraestructura y la economía nacional. En Colombia, el Fondo Nacional del Ahorro, que viene impulsando el ahorro, Fonvivienda, quien otorga los subsidios que el Estado compromete, las cajas de compensación, Findeter, el Banco Agrario e, indirectamente, la Titularizadora Colombiana, son hasta el momento los principales involucrados en la financiación de vivienda prioritaria y de interés social.
El mecanismo fiduciario, en primera instancia, se convierte en el instrumento óptimo para que a través del mismo el Estado fondee la necesidad de recursos que deberá ser ejecutada durante el período de construcción de las viviendas, ya que es precisamente el Estado el que pagará por las casas y consecuentemente mitigará el riesgo comercial. Es la Nación quien puede fondearse de forma menos costosa y consecuentemente abaratar el precio final de las viviendas. Este tipo de estructura genera mayor liquidez para la ejecución de los proyectos, en la medida en que abarata los costos de la financiación y brinda la posibilidad de diferir a mayor plazo la necesidad de vigencias futuras que cubrirán los costos. Dado que la mayoría de los insumos necesarios para el desarrollo del programa de construcción de viviendas se encuentra ligado al peso y el mercado de capitales local es bastante profundo, se augura que este último participe de manera importante.
En segunda instancia, existen constructores internacionales que podrían acceder a líneas de crédito de fomento a la exportación, recursos de financiación que resultan menos costosos y que tendrían como respaldo los pagos futuros de la Nación. Esta forma de financiación podría abaratar la totalidad del programa que será desarrollado, siempre y cuando exista una convocatoria que permita la inclusión de grandes constructores internacionales que puedan acceder a dichas líneas de financiación y que puedan trasladar sus beneficios a la entidad que el Gobierno designe para la contratación. La banca multilateral tradicionalmente ha participado en la financiación del sector de construcción de vivienda y su vinculación directa en la estructuración del programa, definitivamente asegurará las mejores prácticas en cuanto a sostenibilidad, transparencia, inclusión y eficiencia, entre otras.
La creación del mecanismo fiduciario permitirá que los recursos de las multilaterales puedan ser desembolsados con mayor eficacia y fluyan más rápido. Los fondos de capital privado tendrán un papel protagónico e indispensable en el desarrollo del proyecto, participando activamente en la financiación de las compañías constructoras adjudicatarias del proceso de licitación.
Por último, las compañías de construcción podrán acceder a financiación de capital de trabajo y de largo plazo a través de los mercados de capitales y financieros. Los bancos podrán fondearse a través de estos mismos mercados y podrán liberar cupos a través de los exitosos mecanismos de titularización que hasta ahora funcionan en Colombia.
Juan Manuel Garcés Álvarez Vicepresidente Banca de Inversión Correval










